jueves, 19 de febrero de 2009
Ninguna habilidad
domingo, 1 de febrero de 2009
Por alguien que conozco
Entré, vi todo... nada de mí
Esa mente y ese cuerpo regresaron
Me resisto a aceptar que sí son míos
Que lo que quedaba era un aliento vulnerable
Sólo suponía que es incesante la mutilación
Qué invariable arrebato buscarme
Preguntar en tus lugares y grafías
Eres como habitas aquí en el olvido
Mi apuesta y la inexistencia
jueves, 29 de enero de 2009
de los regresos (o de lo que hablábamos ayer en tu cocina)
TENÍAS RAZÓN LA PRIMERA VEZ
Uno regresa a los lugares en que ha sido feliz por nostalgia y con ciertas veladas ansias de repetición. Uno regresa a los lugares en que no ha sido feliz para entender. Lo que uno acaba entendiendo justo antes de preparar la nueva partida es, como decía aquella canción de Timbuk 3, you had it right the first time, pal. Ninguna partida es casual. Ninguna despedida.
TENÍAS RAZÓN LA PRIMERA VEZ (II)
El que regresa a un lugar en el que no fue feliz y al que juró, alguna vez, no regresar nunca jamás, se lleva consigo el inequívoco placer de pronunciar las palabras nunca jamás dos veces.
TENÍAS RAZÓN LA PRIMERA VEZ (III)
El que regresa a un lugar en el que no fue feliz y al que juró, alguna vez, no volver jamás, lo hace para poder irse. Esta vez de verdad.
TENÍAS RAZÓN LA PRIMERA VEZ (IV)
El que regresa y vuelve a irse experimenta el dulce placer de saber, con toda certeza, que siempre estuvo en lo correcto.
(Cristina Rivera Garza, http://cristinariveragarza.blogspot.com/)
sábado, 10 de enero de 2009
la suerte de un avión
fui más allá para llegar un dolor proporcional, para tener que agregarme a las otras noches, las tuyas en mi vida diaria. minutos urgentes y determinantes que obedecí con angustia se quedan en su mismo momento. te veré de día para dejarte ir, cuando ya no seas la fuente de mi sueño alterado y sea menos amarga mi conformidad. me salvaré de nosotros eliminando las desgastadas perspectivas, sin seguir la arraigada ruta de los indestructibles recuerdos
prácticamente ha llegado muerta la creatividad a mí. redundante cualquier idea con sugestivos fondos, la secuela de mirar tus ojos clandestinos, abiertos a la inasistencia
la inventiva sólo montó en mí mi propio desprecio, una alergia a la ilusión, la aversión a la poética
absorta aún por esos silencios, me lamento de haber provocado aquella ofuscación a tu voz
viernes, 9 de enero de 2009
Tori Amos Northern lad
Had a northern lad Well not exactly had He moved like the sunset God who painted that
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Del dolor
Hoy apenas alcanza para despertar. Diluyo mi hastío en el primer café de la mañana. Y no sé si mirar a mi alrededor constituye mi única relación con la realidad o sólo es mi innata perversión de escindirme en todas las trayectorias posibles del dolor. Resulta inadecuado hablar de mí tan temprano, cuando las ocupaciones, los deberes y pendientes debieran ser la inercia de una vida no propia que tengo que vivir. Presiento un temblor, en el límite del miedo y del frío y sé que me engañé al creer que no sentía nada. El shock, cuando el cuerpo está demasiado dañado para darse cuenta, me perdió. Había un cuerpo extraño en mi interior que me hería, que me mataba lentamente pero que impedía que me desangrara. Salió de propia voluntad dejándome carente de excusas, sin tiempo para apretar la herida. Simplemente me sorprendió. Trato de resistir este dolor agudo. Sé que terminará algún día, de una manera u otra.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Sacudida
Creo negativamente en las señales, como en sus propósitos o en la oferta de esperanza. Múltiples cuerpos y esencias hacen coincidencia y no callan, están en su rigidez, su longitud, su constancia y brutalidad, en su foco. Todas mis incapacidades a la vista. Una contaminación de objetos repletos de características, son el aviso insoportable de infinitas proporciones y conexiones con la intimidad; aparecen, además, palpitaciones endebles e inconsistentes de extraños, gente que desborda instintos. Mi acometida ante la totalidad es carente de asombro, es degradante. El conjunto se define ante mí en su más desgraciado aspecto.
